
INGREDIENTES:
| 500g | Zanahoria |
| 300ml | Caldo de verdura |
| 80g | Quinoa |
| 50g | Queso rallado (p.ej. Emmental) |
| 6 | Huevos |
| 2 dientes | Ajo |
| 2 cdas. | Aceite de oliva virgen extra (AOVE) |
| Sal y pimienta negra | |
| 1 pizca | Chili molido (opcional) |
ELABORACIÓN:
Limpia las zanahorias y córtalas en palitos pequeños.
sofríe las zanahorias en un poco de AOVE en una sartén y añade el ajo picado. Deja que se haga todo durante unos 5 minutos.
A continuación, añade la quinoa (suelo usar la quinoa tricolor pero valen todas las clases) y el caldo de verdura. Tápalo y deja que se cueza a fuego medio durante 10 minutos.
Trascurrido el tiempo destápalo y deja que se evapore todo el líquido durante los próximos 5 minutos aproximadamente.
Mientras tanto bate los huevos sazona con sal, pimienta negra y chili (si te gusta el picante). Añade el queso y remueve todo.
Vuelca la masa de huevo encima de la zanahoria. Reparte todo bien y tapa la sartén. Deja que cuaje el huevo a fuego medio durante 15 minutos.
Y listo una tortilla diferente pero muy nutritiva. No siempre tiene que ser de patata.
Es ideal para recalentar, pero no lo guardaría más allá de 2 días. Se puede comer tanto frío como caliente, aunque a mí personalmente me gusta más calentita.

