
(4 raciones)
INGREDIENTES:
| 200g | Queso fresco Quark |
| 200g | Nata para montar |
| 300g | Frambuesa congelada |
| 1 | Plátano maduro |
| ½ | Limón exprimido |
| 1 puñado | Frambuesas frescas para decorar |
| 3 | Claras de huevo |
| 120g | Coco rallado |
ELABORACIÓN:
Este postre hay que elaborar el día anterior a su consumo.
Primo hacemos el merengue sin azúcar. Para ello separa bate las claras de huevo a punto de nieve. Al final añade el coco rallado.
Precaliente el horno a 180ºC y prepara una bandeja con papel vegetal.
Con la ayuda de una cucharadita colocas montoncitos de la mezcla encima de la bandeja.
Hornea durante 15 minutos hasta que cojan un poco de color dorado en los laterales.
Contrala un poco el tiempo ya que cada horno es distinto.
Deja que los merengues se enfrían. Una vez enfriados los puedes guardar en un tupper hasta su uso.
Para hacer la crema bate la nata hasta que esté en su punto, es decir que, al intentar dar la vuelta al recipiente, el contenido no debería volcarse.
Tritura un plátano maduro conjuntamente con el zumo de medio limón exprimido hasta que quede un puré fino. El limón impide que el plátano se vuelvo marrón y da un puntito de alegría a la crema.
Mezcla ahora el queso Quark con el puré de plátano y la vainilla molida hasta que quede una masa homogénea. Añade poco a poco la nata y mezcla todo bien.
Desmiga los merengues y apartamos 3-4 cucharadas para la decoración
Ahora prepara unos vasos o copas y empieza con primero con una capa de merengue, luego una capa de frambuesa congelada y encima la crema de queso fresco y nata. Repetimos hasta que lleguemos casi al tope.
Guardamos el postre en el frigorífico mínimo 5 horas, pero mejor sería toda una noche o incluso más.
Antes de servir decoramos las copas o los vasos con el merengue restante y unas frambuesas frescas.

