
INGREDIENTES:
| 150ml | Leche de almendra (sin azúcar) |
| 100g | Manto (aprox. medio Mango) |
| 60g | Yogur griego (alternativa: yogur natural) |
| 40g | Copos de avena suaves |
| 1 cda | Coco rallado |
| 1 cdta | Semillas de lino |
| ½ cdta | Chía |
TOPPING:
- 1 cda Coco rallado
- 1 cdta Chía
ELABORACIÓN:
Pela el mango y trocéalo en daditos.
Mezcla el yogur y la leche de almendra directamente en un frasco de vidrio. Añade la avena, el coco rallado, el lino y la chía y remueve todo. Al final añade el mango (apartando un poco de mango para el topping).
Enrosca la tapa y guarda el frasco en la nevera hasta la mañana siguiente.
A la mañana remueve la avena nocturna con una cuchara y añádele el topping de coco rallado, Chía y los trozos de mango que apartaste antes.
Esa ración son unos 330 g. Si te quieres llevar la avena nocturna al trabajo o a la universidad elige un frasco que sea un poco más grande para que puedas añadir el topping arriba.
¡Esta avena nocturna tropical sabe a vacaciones! Es uno de mis desayunos favoritos. No sólo por estar riquísimo sino por la fácil preparación y que a la mañana solo hay que abrir el frigo y adelante.
IDEAS PARA CAMBIAR LA RECETA:
- Puedes sustituir la leche de almendra por leche de coco.
- Si no tienes lino en casa no te preocupes, la receta funciona también sin el lino. Le puedes echar algo más de Chía.
- Si sustituyes el mango por la piña tendrás una avena nocturna sabor a Piña Colada.

