
INGREDIENTES:
| 370g | Cereza deshuesada fresca (o cerezas sin almíbar) |
| 100g | Harina de espelta |
| 75g | Queso fresco Quark |
| 50ml | Leche de almendra |
| 50ml | Aceite de girasol |
| 50g | Almendra molida |
| 2 cdas. | Cacao puro en polvo |
| 1 | Plátano maduro |
| 1 | Sobre de levadura química |
| ½ cdta. | Vainilla molida |
| 1 pizca | Sal |
CAPA:
| 65g | Mantequilla |
| 40g | Concentrado de manzana |
| 2 | Yemas de huevo |
| 2 | Claras de huevo |
ELABORACIÓN:
Precalienta el horno a 180ºC.
Mezcla la harina de espelta con la almendra molida y la levadura química. A continuación, añade el queso Quark, la leche de almendra, aceite de girasol, un plátano aplastado, la vainilla, el cacao puro y una pizca de sal. Primero amasa todo con la batidora a poca velocidad con los ganchos de amasar y luego durante 1 minuto a toda velocidad. No más porque sino se queda la masa muy pegajosa.
Prepara un molde (tipo brownie, 21×21 cm aprox.) con papel vegetal y vierte la masa en el molde.
Lava y deshuesa las cerezas y colócalas como una capa encima de la masa.
Para preparar la última capa bate las claras a punto de nieve. En un bol aparte bate la mantequilla con las yemas y el concentrado de manzana con la batidora. Al final incorpora de forma envolvente las claras a punto de nieve y unta esta crema encima de las cerezas.
Hornea durante 30 minutos.
Una vez sacado el pastel del horno déjalo enfriar en el molde encima de una rejilla.
Si no tienes cerezas frescas puedes usar cerezas sin almíbar. Antes de colocarlas encima de la masa déjalas escurrir bien.

