
(2 raciones)
INGREDIENTES:
| 25g | Copos de avena gruesos |
| 25g | Copos de avena suaves |
| 150ml | Leche de almendra sin azúcar |
| 50g | Queso fresco Quark |
| 50g | Queso fresco tipo Philadelphia |
| 1 | Huevo |
| 1 Cda. | Concentrado de manzana o otro endulzante como jarabe de dátiles |
| ½ | Limón (ralladura y zumo) |
| ½ | Vaina de vainilla |
| 1 nuez | Aceite de coco |
| 2 | Moldes tipo soufflé (diámetro 12 cm) o una fuente pequeña |
ELABORACIÓN:
Precalienta el horno a 160ºC.
Prepara 4 moldes de pastelería (tipo soufflé, diámetro 12cm) engrasándolos con un poquito de aceite de coco.
Abre media vaina de vainilla y aparta el interior para la crema. Pon a hervir la vaina con la leche de almendra, los copos de avena y el concentrado de manzana en una cacerola y déjalo cocer a fuego lento durante 5 minutos hasta que quede una masa espesa. Seguido quítalo del fuego y déjalo enfriar durante unos minutos.
Bate el huevo y mezcla la mitad del huevo con los quesos frescos (Philadelphia y Quark), la vainilla que antes habíamos apartado y el zumo de limón.
Quita la vaina de la masa de avena y añade la otra mitad del huevo y la ralladura de limón.
Ahora coloca la masa de avena en los moldes como si fuera la masa de una tartaleta. Vierte la crema de limón encima y hornea todo durante 30 minutos hasta que la superficie se quede ligeramente tostado.
Saca los moldes del horno y disfruta este desayuno templadito.
Para darle un punto jugoso y más dulce coloca una capa de fruta fresca encima. Le van muy bien fresas, frutos del bosque, melocotones etc.

